Diversificando las inversiones personales

Diversificando las inversiones personales

La naturaleza de los mercados  financieros es su volatilidad y cambio constante.  Lo destinado y planificado como monto para invertir debe ser estructurado en una cartera de inversión diversificada.  Una cartera de inversión constituida por un solo activo no representa una buena idea a la hora de invertir, aunque esa inversión aparente ser muy atractiva actualmente.

La premisa que ha perdurado a lo largo de los años y que reza: “no colocar todos los huevos en una misma cesta”, sigue estando vigente.

A la hora de diversificar, y dependiendo del perfil del Inversor, es conveniente inicialmente, destinar una proporción mayoritaria hacia títulos o activos de renta fija (aquellos que generan un rendimiento periódico determinado, así como una fecha de vencimiento también determinada y conocida por el inversor); otra parte de menor tamaño, en títulos de renta variable (títulos cotizados en Bolsa de Valores u otros mercados secundarios); y otra parte en moneda extranjera.

Si el perfil del inversionista es de poca aversión al riesgo, la proporción en renta variable puede ser mayoritaria.  Obviamente, en este segundo caso el nivel de riesgo es mayor.

Es recomendable iniciar con una cartera de inversión conservadora, y en la medida que el inversionista adquiere las destrezas apropiadas y de acuerdo a su perfil psicológico, puede llevarse a una cartera más agresiva.

Entre los activos de renta variable que pueden incluirse en una cartera de inversión se encuentran las Acciones, Bonos y cualquier titulo cotizado en la Bolsa de Valores; dentro de esta categoría de inversión se encuentran los inmuebles.  Dentro de los activos de renta fija se pueden mencionar los Bonos y títulos adquiridos en oferta pública.

En cuanto a inversión en moneda extranjera se encuentran los títulos bancarios, Bonos de renta fija, y el efectivo en moneda extranjera.

Para un inversionista principiante, es recomendable comenzar con un Fondo Mutual o Entidad de Inversión Colectiva, que es un instrumento financiero que representa una participación de una cartera diversificada, mientras adquiere destrezas en esta disciplina.

Con estas nociones básicas de diversificación del dinero, el inversionista puede garantizar un rendimiento importante y riesgo controlado.